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NILO EL ASCETA |
La
patria del bienaventurado Nilo. fue Constantinopla, y su maestro el
bienaventurado Crisóstomo. Floreció alrededor del año 442. Poseedor de
nobleza y de riquezas, tuvo el título de gobernador de la ciudad donde
vivió. Sin embargo, en cierto momento, se despidió de todos y escogió la
vida ascética, pasando a vivir en el monte Sinaí. Rico poseedor de
nuestra sabiduría y de la pagana, nos dejó distintos escritos llenos de
sabiduría espiritual y de gracia indecible. De los mismos hemos escogido
como la abeja a la flor, el "Discurso sobre la oración ," dividido en
153 capítulos, y el escrito titulado "Asceticón," con los que saludamos
a los lectores ofreciéndoles estas celdillas de abeja, las que destilan
realmente miel, ambrosía y néctar y prometen un copioso fruto, de
utilidad. El sapientísimo Focio se refiere al monje Nilo, en el código
301, p. 266, con estas palabras: "Y he leído también un escrito del
monje Nilo, dividido en 153 capítulos, en los cuales este hombre divino
nos describe el tipo de la oración; e incluso muchos de sus escritos de
gran valor, que atestiguan ya sea su perfección como su fuerza en los
discursos. "
De este autor sobre quien Nicodemo el Hagiorita nos refiere una
tradición legendaria, recogida por los Sinasarios bizantinos - no se
poseen datos fidedignos. Sólo se sabe que el monje Nilo vivió
seguramente en Ancira (Ankara), que posiblemente fue discípulo de Juan
Crisóstomo, autor de un corpus de escritos exegéticos y ascéticos y de
muchas cartas. A este corpus se agregaron escritos de otros autores, en
particular de Evagrio. El corpus de las obras de Nilo, a pesar de la
oscuridad que rodea al personaje después de su muerte, ha tenido mucha
importancia entre los monjes y la espiritualidad oriental. (En cuanto a
la obra y la espiritualidad de Nilo, cf. Marie -Gabrielle Guérard, en
Dictionnaire de Spiritualité, 11, fascículo LXXII-LXXIII, 345. 356).